Trabajar un poco aquí, un poco allá y un poco más allá.

La pandemia ha dejado instaladas varias nuevas costumbres y entre ellas, sin dudas, una es la del teletrabajo que, si bien ya existía y estaba en crecimiento, llegó a un punto de naturalización tanto en empleadores como empleados que ya suena extraño pensar el trabajo 100% presencial en algunos rubros tal como lo era antes. 

Pero, más allá de la posibilidad del home office compartido con la presencialidad, otro grupo que está creciendo es el de los denominados “nómades digitales”, que suelen utilizar la tecnología e internet para trabajar trasladando su residencia temporal cada cierto tiempo a cualquier lugar del mundo. 

La definición es un poco amplia y quizás imprecisa pero hay dos características fundamentales que destacan entre los que toman este camino: una es la convicción de que un día se puede estar trabajando en un lugar y al siguiente en otro completamente distinto sin que tu actividad sufra variaciones. Algunos recursos tecnológicos (una computadora, un celular, una tablet, software, algún periférico portátil) y una conexión a Internet son todo lo que se necesita. Y la otra es el hecho de tener claro que esta modalidad, más que solo un tipo de trabajo, es una forma de vida que implica adaptarse a un montón de situaciones cambiantes para las que no todo el mundo está preparado.

El abanico de posibilidades es muy amplio y dentro de eso se pueden encontrar diferentes tipos de enfoques. Muchos de los “nómades digitales” suelen ser freelancers, que venden sus servicios a los clientes que quieren contratarlos. Fotógrafos, redactores, programadores, community managers, diseñadores…son algunos de los rubros más habituales. 

También los hay emprendedores que montan un negocio digital que les permite generar “ingresos pasivos” (ingresos automáticos sin necesidad de actuar de manera constante). Tener un blog que pueda generar ingresos por donaciones o publicidad, o un sitio que venda cursos o tutoriales pregrabados, son algunas de las opciones. 

Por último, tampoco hay que descartar la opción de seguir trabajando en relación de dependencia. Hoy en día son cada vez más las empresas que no exigen ni un lugar fijo ni un horario para que sus empleados hagan sus tareas siempre que cumplan con los objetivos propuestos. 

Seguramente mucha gente tiene el objetivo de reconvertirse y adoptar esta modalidad de trabajo/vida. Esto requerirá de un análisis previos de las opciones, de la creatividad para crear algo original y que se amolde a las aspiraciones personales, pero también requiere de tener las herramientas necesarias para hacerlo. No son muchas pero no pueden dejarse de lado al momento de emprender la aventura: una computadora o similar (obvio y fundamental), probablemente un disco rígido externo (resguardar de distintas formas tus datos en clave), un proveedor confiable de internet, cargadores, adaptadores, servicios de almacenamiento en la nube y las herramientas de software que te puedan ser útiles para tu tarea. 

Para algunos de estos recursos habrá que hacer alguna inversión inicial pero que puede adaptarse a las posibilidades de cada uno con posibilidades de crecimiento. Para el resto, solo es necesario una idea clara, un objetivo y un poco de sentido de aventura. 

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